El
actor Sylvester Stallone ha reconocido en una entrevista con
la revista Time que usó una hormona de crecimiento para
mejorar su físico en el rodaje de la última película
de la saga de 'Rambo', que se estrenó el viernes. Este
tipo de hormona, cuyo uso es casi indetectable, está en
medio de una gran polémica en Estados Unidos, especialmente
por los casos de dopaje de los que están acusadas varias
estrellas de las grandes ligas de béisbol.
No obstante, el actor, de 61 años, restó importancia a este hecho
al asegurar que la HGH (hormona de crecimiento humano) no es nada". "Todo el
que sea mayor de 40 años debería considerarlo, porque mejoraría
su calidad de vida. Tomad nota de mis palabras: en 10 años, (esta hormona)
se dará sin receta médica", dice a la revista.
La cuarta entrega de 'Rambo', dirigida, escrita y protagonizada por Stallone,
llegó el viernes a las salas estadounidenses, tras veinte años
de ausencia. Ahora, la historia se desarrolla en Birmania, a donde Rambo se tendrá que
adentrar para rescatar a un grupo de misioneros y cooperantes capturados por
el ejército birmano.
La cinta es tan violenta que algunos críticos estadounidenses ya se han
lanzado a un juego de palabras con uno de los títulos que optan al premio Óscar
a la Mejor Película: 'There Will be Blood' ('Habrá sangre', literalmente).
En 2006, Stallone revivió con éxito a 'Rocky', la otra gran franquicia
a la que el intérprete debe gran parte de su éxito.