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Ocurrió el pasado
domingo en el estadio colombiano de El Campín, donde
Colombia y Brasil jugaban el primer partido de clasificación
para el Mundial de 2010. En un momento cualquiera de la tarde,
durante la primera mitad del encuentro, policías uniformados
irrumpieron en las gradas y, con tanta educación como
firmeza, requisaron diversas cámaras de vídeo
de aficionados que estaban grabando en aquel momento.
¿La razón? Por orden de la FIFA, las imágenes del fútbol
pertenecen sólo al fútbol y no pueden ser divulgadas sin su permiso
a través de cualquier canal. Resumiendo, la FIFA ha declarado la guerra
sin cuartel a la difusión de imágenes a través de páginas
de Internet. Obviamente ‘Youtube', la dirección estrella de la red en
lo que a vídeos gratuitos se refiere, es la gran enemiga a la que se enfrenta
con esta medida la FIFA.
Un portavoz del máximo organismo del fútbol mundial advirtió ayer
que lo sucedido el domingo en Colombia no será una excepción, sino
que se tiene la intención de que se convierta en una regla y que desde
las federaciones nacionales se inste también a los propios clubs para
impedir que se puedan filmar imágenes por parte de aficionados anónimos
que después se cuelguen en la red.
Joseph Blatter, de visita en Armenia junto al presidente de la UEFA Michel Platini,
habría dado su visto bueno a la medida la semana pasada, si bien no se
quiso hacer pública hasta que se llevase a cabo. Y ya se ha hecho. |
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