El Valencia
2007-08 inicia hoy la pretemporada. Los futbolistas que componen
la plantilla, provisional todavía, comienzan a trabajar,
a sufrir los primeros rigores de este periodo, con el objetivo
de continuar mejorando lo hecho en las dos anteriores campañas
a las órdenes de un Quique Sánchez Flores, que
arranca su tercer ejercicio. En el primero volvió a meter
al equipo en la Liga de Campeones, como cuarto clasificado y
en el siguiente escaló un puesto. Ahora toca mejorarlo.
Juan Soler
ha mantenido al entrenador, tras deshojar la margarita en la
que se jugaban su futuro Quique y el ya ex director deportivo
Amedeo Carboni. En el último pétalo apareció el
nombre del técnico y el presidente lo mantuvo en su mano
para que siga sentado en el banquillo. El italiano fue el sacrificado
de una relación insostenible.
Para cubrir
la vacante de Carboni se contrató a Miguel Ángel
Ruiz, profesional mucho más experimentado y preparado
que el ex jugador italiano. Además, con buena sintonía
con el entrenador del equipo. Ruiz será el encargado de
terminar de confeccionar una plantilla cuya remodelación
inició su predecesor en el cargo. Una plantilla a la que
faltan por incorporarse, como mínimo, un centrocampista
creador y un defensa central con experiencia.
El objetivo
de los profesionales será luchar por llegar a lo más
alto en las tres competiciones que se van a afrontar. La ilusión
de los aficionados, volver a celebrar la consecución de
un nuevo título, algo que no sucede desde hace casi tres
años cuando en agosto de 2004 David Albelda levantó el
trofeo de la Supercopa de Europa, tras derrotar al Oporto.
El Valencia
que arranca hoy presentará un buen número de caras
nuevas. Hay que renovar la plantilla, no sólo en cuanto
a rostros sino también en lo que se refiere a contar con
futbolistas que lleguen con hambre profesional. De ahí las
novedades que se han producido en entradas y salidas.
Las caras nuevas
Timo Hildebrand competirá con Cañizares por la titularidad en
la portería. El alemán llega con el aval de campeón de
la Bundesliga, título logrado con el Stuttgart. Para el centro de la
zaga se contrató a Alexis, ya rodado en la máxima categoría
española. Más experto es Marco Caneira, que retorna con la ilusión
de que Quique cuente con él. El portugués tiene a su favor que
puede ocupar cualquiera de los puestos en la zaga. La otra novedad, por ahora,
es el delantero Arizmendi quien, en principio, deberá ganarse una titularidad
con la que todavía no cuenta; se trata de un futbolista joven que viene
para completar la plantilla, no para ser la referencia ofensiva valencianista.
Estas novedades
han forzado la marcha de otros futbolistas. La más sonada
y menos deseada fue la de Ayala, que deja un vacío importante.
Tampoco veremos esta campaña al meta Butelle (Valladolid),
al centrocampista Hugo Viana (Osasuna), ni al interior zurdo
Mario Regueiro.
Quique y Ruiz
tienen que decidir qué es lo que hacen con los jóvenes
Sunny y Mata, quienes acaban de finalizar su participación
con España en el Mundial sub-20. Ambos tienen un alto
porcentaje de posibilidades de ser cedidos, con la intención
de que regresen dentro de un año más curtidos.
El trabajo
de la pretemporada estará dirigido también por
algunas caras nuevas. Quique mantiene de su anterior equipo tan
solo a Fran Escribá, como segundo, incorporándose
los preparadores físicos Julen Masach y Miguel Villagrasa
para reemplazar a Paco de Miguel y Ángel Puebla. De buen
recuerdo es el regreso de José Manuel Ochotorena, que
será el responsable de la puesta a punto de los porteros
tras la destitución de Emilio Álvarez.