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El español corrió la sesión de calificación
en la que se decidía la 'pole' con una presión
en los neumáticos siete veces superior a lo normal.
- A más presión en los neumáticos, menos adherencia: eso
le hizo perder siete décimas con respecto a Hamilton en la lucha por
la 'pole'.
- Hasta entonces había sido más rápido que su compañero
y había estado en los tiempos de Ferrari.
- Opina también en los nuevos foros: ¿ganará Alonso?
En
todas las sesiones de entrenamientos libres del pasado
Gran Premio de China y en las dos primeras sesiones de
calificación
del sábado, Fernando Alonso fue más rápido
que su compañero Lewis Hamilton y estuvo en los
mismos tiempos que Ferrari, aunque las diferencias fueran
mínimas, cuestión de milésimas de
segundo.
La última
y definitiva sesión de calificación, conocida
como Q3, en la que se decidía la 'pole' entre los
diez mejores, fue una historia diferente: Alonso acabó cuarto,
a siete décimas de Hamilton , que fue primero en
la parrilla de salida.
De
repente, sin más, el coche de Alonso no era tan rápido.
El propio bicampeón no ocultó su extrañeza
tras esa calificación: "Tengo que ver qué ha
podido pasar en el coche".
Alonso corrió por la 'pole' con unos neumáticos con una presión
siete veces mayor de lo normal
Incluso después de disputarse la carrera, el español le seguía
dando vueltas a la cabeza, sin explicarse cómo de repente su coche dejó de
ser rápido en esa calificación.
Las
quejas de Alonso no tardaron en llegar a la Federación
Internacional del Automóvil (FIA).
Su
presidente, Max Mosley, poco amigo de Ron Dennis, ordenó abrir
una investigación, según informa el diario
La Nueva España.
Mal hinchado
o sobrecalentamiento
De
esta forma se ha descubierto que el coche de Alonso no
tenía
ningún problema mecánico, pero sí en
sus neumáticos . En los diez juegos que utilizó el
sábado el ovetense había dos que tenían
las presiones alteradas, y esos dos fueron los que le pusieron
en la Q3, cuando se decidía la pole, asegura el
diario asturiano.
La
presión
normal a la que deben estar los neumáticos es a
0,2 libras, pero esos dos juegos multiplicaban esas cifras
por más de siete: estaban a 1,5 libras, lo que iba
en contra de la adherencia del coche a la pista.
Que
la presión de los neumáticos no sea la exacta
puede deberse a un mal hinchado de los mismos o a un sobrecalentamiento
previo, como parece ser el caso actual.
Los
calentadores en los que se mantenían los neumáticos estaban
por encima de los 90 grados, y ello alteró las presiones.