Ken
Follet ha presentado hoy su libro "Un mundo sin fin" bajo el frío
pórtico de la Catedral de Santa María. Sonriente,
relajado y con un gran sentido del humor se ha dirigido a los
periodistas para demostrar que "ser un escritor de best-seller
no es comparable a una estrella del rock".
En
un ambiente desenfadado, el escritor ha dado las gracias a
la capital vasca por servir como base para su última novela, continuación
de la más famosa de sus obras "Los pilares de la Tierra".
18 años después Follet ha dado por finalizada
la historia de los descendientes de Tom, dos siglos después
de la construcción del templo gótico.
" Buscaba
una catedral con problemas de estructura y la encontré aquí .
Básicamente copié los problemas de crecimiento
de Santa María y los trasladé al templo de Kingsbridge".
Copié los
problemas de crecimiento de Santa María y los trasladé a
Kingsbridge
Para
el autor galés la catedral vitoriana es el "único sitio
en el mundo" donde ha podido contemplar lo que había
en el subsuelo y observar paso a paso el proceso de restauración.
Además
de documentarse a través de la catedral, Ken Follet
ha reconocido haberse inspirado en la zona medieval de Vitoria
y en el antiguo mercado . "Poder visitar los emplazamientos
e imaginar a los comerciantes ayuda muchísimo a la hora
de redactar. Y desde luego también comer y beber en
El Portalón".
La
obra, que le ha llevado " tres años de duro trabajo ", encuentra "ciertos
paralelismos" con la construcción de una catedral porque "primero
se asientan los cimientos como en los libros, que están
basados en las tramas".
El
novelista se ha mostrado encantado del resultado en ventas
de los dos libros y de la acogida por parte del público.
Asimismo, ha asegurado que habrá una tercera parte de
la saga , aunque por el momento no tiene en mente ponerla en
marcha. Su próxima novela estará ambientada en
el siglo XX.